GIALLOTECA: GIALLO & THRILLING ALL´ITALIANA

El giallo destacó muy pronto entre todos los géneros y subgéneros europeos. La palabra "giallo" significa amarillo y alude a las cubiertas de una popular colección de novelas policiacas editadas por Mondadori. Pero esto no quiere decir que todos los giallos estén inspirados en dichos libros, de hecho muy pocos están basados en ellos, habiendo también giallos inspirados en novelas de otros estilos, influenciados por el cine gótico italiano, por las películas pertenecientes al krimi alemán y de las novelas de Edgar Wallace o incluso por algunos films de Alfred Hitchock como "Psicosis". Es más, las novelas conocidas como giallos en Italia cubrían desde el clásico wudunit sajón de Agatha Christie, el policiaco francés de Simenon, o la hardboiled norteamericana y sus pesos pesados, como Dashiel Hammett, Raymond Chandler o Mickey Spillane... PINCHAR AQUÍ PARA LEER MÁS

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viernes, 5 de diciembre de 2014

LAS CARAS DE LA OSCURIDAD: JEAN SOREL

Escrito por ROBERT GARCIA


Jean Sorel nacía en Marsella (Francia), el 25 de septiembre de 1934. Su auténtico nombre es Jean de Combault-Roquebrune, su padre Guy de Combaud fue militar y creo la publicación “Liberté”. Jean, después de hacer algo de teatro y participar en la Guerra de Argelia, debutaba en el cine a finales de los 50, y lo hacía en el film “J´irai cracher sur vos tombes” dirigido por Michel Gast.

En 1962 se casó con la actriz italiana Anna María Ferrero, y seria ya en esta década cuando sus papeles empiezan a cobrar importancia, sus buenas maneras actuando venían bien acompañadas por un buen físico, y así trabaja con directores del calibre de Luchino Visconti en la película “Sandra” (1965) o Luis Buñuel en su “Bella de día” (1967).

Con el giallo en pleno auge, era normal que acabara participando en más de uno. Su primera aparición en el género la hace en “El dulce cuerpo de Deborah” (Romolo Guerrieri, 1968) donde comparte protagonismo con Carroll Baker. Al año siguiente aparecería en “Una chica más bien complicada” (Damiano Damiani), y en la más potente “Una historia perversa” (Lucio Fulci) donde comparte cartel con Marisa Mell. En “Una droga llamada Helen” (Umberto Lenzi, 1970) volvería a trabajar con Carroll Baker y en “Una lagartija con piel de mujer” (Lucio Fulci, 1971) lo haría con Florinda Bolkan, en el mismo año se haría un asiduo del género, le podemos ver también en “La corta noche de las muñecas de cristal” (Aldo Lado) y en “La contrafigura” (Romolo Guerrieri, 1971), como podéis observar era común que le llamaran a filas directores con los que había trabajado.

Nuestro cine tampoco le iba a resultar desconocido, y no solo por salir en películas como “No desearas al vecino del quinto” (Ramón Fernández, 1970) o “Mil millones para una rubia” (Pedro Lazaga, 1972), sino por participar en pseudo-giallos del calibre de “El ojo del huracán” (José María Forqué, 1971), “Una gota de sangre para morir amando” (Eloy de la Iglesia, 1973) y “La muerte ronda a Mónica” (Ramón Fernández, 1976).


La carrera del actor continuo desde entonces sin parar, y en IMDB constan trabajos del francés realizados en este 2014, aunque eso sí, desde principios de los 80 se vinculó al medio televisivo, con trabajos de poco interés para films de muy bajo presupuesto o apariciones en alguna serie para el medio. Pero, aunque su carrera haya quedado diluida y sea un rostro ya olvidado para los grandes directores, para quien les escribe siempre será una de las caras de la oscuridad, inolvidable y por ello aquí presente.

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