GIALLOTECA: GIALLO & THRILLING ALL´ITALIANA

El giallo destacó muy pronto entre todos los géneros y subgéneros europeos. La palabra "giallo" significa amarillo y alude a las cubiertas de una popular colección de novelas policiacas editadas por Mondadori. Pero esto no quiere decir que todos los giallos estén inspirados en dichos libros, de hecho muy pocos están basados en ellos, habiendo también giallos inspirados en novelas de otros estilos, influenciados por el cine gótico italiano, por las películas pertenecientes al krimi alemán y de las novelas de Edgar Wallace o incluso por algunos films de Alfred Hitchock como "Psicosis". Es más, las novelas conocidas como giallos en Italia cubrían desde el clásico wudunit sajón de Agatha Christie, el policiaco francés de Simenon, o la hardboiled norteamericana y sus pesos pesados, como Dashiel Hammett, Raymond Chandler o Mickey Spillane... PINCHAR AQUÍ PARA LEER MÁS

Contacto: gialloteca@gmail.com

viernes, 10 de octubre de 2014

LAS CARAS DE LA OSCURIDAD: MARINA MALFETTI

Escrito por ROBERT GARCIA


Marina Malfatti nacía en Florencia, el 25 de abril de 1940. Con 17 años se traslada a Paris, donde asiste a la escuela de Arte Dramático creada por René Simon, actor francés. Dos años más tarde regresaría a su país, donde obtiene una beca para el Centro Sperimentale di Cinematografia, comenzando a aparecer en pequeños papeles tanto en el cine como el teatro.

Pero vayamos a la faceta que más nos atrae de esta actriz, tras participar en “Piú tardi Claire, piú tardi…” (Brunello Rondi, 1968) y en el pseudo-giallo “La última señora Anderson” (Eugenio Martin, 1971), a la actriz le pillaba de lleno la época dorada del género, así que la vimos en “La noche que Evelyn surgió de la tumba” (Emilio Miraglia, 1971), “Siete orquídeas manchadas de rojo” (Umberto Lenzi, 1972), “Todos los colores de la oscuridad” (Sergio Martino, 1972) y “La dama rosa mata siete veces” (Emilio Miraglia, 1972), como veis un historial envidiable dentro de nuestro genero favorito.

Su carrera está llena de apariciones y papeles en los más diversos géneros, desde la comedia decameronica al eurowestern, personalmente me quedo con sus trabajos en el terror y derivados, como por ejemplo “Semilla diabólica” (Marcello Andrei, 1974) o “Il prato macchiato di rosso” (Riccardo Ghione, 1973).


Como muchos otros de sus colegas de profesión, Marina Malfatti acabo actuando en productos televisivos. Pese a su preciosa cara angelical, debía tener un sitio en esta sección llamada “Las caras de la oscuridad”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada