GIALLOTECA: GIALLO & THRILLING ALL´ITALIANA

El giallo destacó muy pronto entre todos los géneros y subgéneros europeos. La palabra "giallo" significa amarillo y alude a las cubiertas de una popular colección de novelas policiacas editadas por Mondadori. Pero esto no quiere decir que todos los giallos estén inspirados en dichos libros, de hecho muy pocos están basados en ellos, habiendo también giallos inspirados en novelas de otros estilos, influenciados por el cine gótico italiano, por las películas pertenecientes al krimi alemán y de las novelas de Edgar Wallace o incluso por algunos films de Alfred Hitchock como "Psicosis". Es más, las novelas conocidas como giallos en Italia cubrían desde el clásico wudunit sajón de Agatha Christie, el policiaco francés de Simenon, o la hardboiled norteamericana y sus pesos pesados, como Dashiel Hammett, Raymond Chandler o Mickey Spillane... PINCHAR AQUÍ PARA LEER MÁS

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martes, 19 de febrero de 2013

ARABELLA, EL ÁNGEL NEGRO

Reseña realizada por SERENA INIESTA


TITULO ORIGINAL: Arabella, l´angelo nero
TITULO EN ESPAÑA: Arabella, el ángel negro
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1989
DIRECTOR: Stelvio Massi
REPARTO: Tini Cansino (Arabella)
Valentina Visconti (Inspectora Gina Fowler)
Francesco Casale (Francesco)
Carlo Mucari (De Rosa)
Giose Davi (Detective)
Renato D´Amore (Scognamillo)
Rena Niehaus (Agnese)
Ida Galli (Marta)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: -----

SINOPSIS: Arabella es una ninfomaníaca insaciable, así que su marido, un escritor, invita a otro hombre a que conozca a su mujer para satisfacerla. Pero la protagonista reacciona de manera inesperada y asesina al amante. Esto, aparte de darle ideas para su novela al marido, genera un círculo vicioso de sexo y muerte.

COMENTARIO: "El vicio no es un pecado y la honestidad no conoce vergüenza." Esta curiosa frase, la cual se muestra pintada en la pared de uno de los primeros escenarios de "Arabella, l´angelo nero", parece querer justificar a la protagonista principal y al oscuro entorno que la rodea. Ya de entrada, la película arranca con una secuencia de lo más sórdida, en la que Arabella visita un viejo edificio en donde se dan lugar, con previo pago, todo tipo de prácticas sexuales. Y ya desde el principio, la chica deja bien claro que no es una puta, que está enferma, tal y como le repite una y otra vez al policía que la viola a la salida. Arabella es ninfómana, y lo reconoce. 

Pero en este giallo moderno, cuya producción ya venía llamando a las puertas de los años noventa, no solo la protagonista principal está traumatizada psicologicamente, sino que prácticamente todos los personajes lo están, por un motivo u otro; un escritor, marido de la mujer ninfómana, frustrado por la situación, una inspectora lesbiana, maltratada por su pareja y afectada por su pasado, y una mujer (madre del escritor) que estuvo internada en un psiquiátrico por haberle cortado el pene a su marido... Interesantes, ¿verdad?. El caso es que los actores no defraudan. Quizás la más destacable sea Ida Galli, cuyo papel es pequeño pero demoledor. 

La psicopatía, acompañada de unos suculentos asesinatos y buena dosis de erotismo, son elementos fundamentales que marcaron este tipo de cine dos décadas atrás. Bien es cierto que ya entrados los ochenta, el giallo dista bastante de sus orígenes y de su época cumbre, pero aún así, hay cintas considerablemente estimables que son dignas de ser defendidas. Esta que nos ocupa, no es precisamente una de las mejores que surgieron en la década de las hombreras y de aquellos imposibles cardados, pero sí he de decir que se deja ver sin problemas, ya que es ciertamente entretenida y su historia, dividida en subtramas bien enlazadas al final, con sus giros inclusive, es curiosa e interesante. Tiene además el bonito toque del asesino con guantes negros y el arma blanca (cuchillo, tijeras...) que todo buen giallo debe tener y por lo tanto, los crímenes, aún escasos, no tienen desperdicio. 

Su director, Stelvio Massi, se encarga también de la fotografía, aportando la oscuridad y frialdad necesarias para esta historia llena de sexo, traumas, y muerte. En ambas labores,  el cineasta italiano firma bajo dos seudónimos distintos; utiliza Max Steel para la dirección y Stefano Catalano para la fotografía. La filmografía de Massi fue más extensa únicamente como fotógrafo que como director. Aunque cabe decir que su carrera la comenzaría como operador de cámara en la década de los cincuenta, y además fue guionista (¡qué currantes eran estos italianos!). "Arabella, l´angelo nero" fué uno de sus últimos trabajos. No es especialmente destacable, como digo, porque además su producción respira cierto aire de telefilme (ojo, que no significa que sea malo), pero sí lo suficientemente entretenida como para disfrutar de una velada romántica... digo... solitaria...

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