GIALLOTECA: GIALLO & THRILLING ALL´ITALIANA

El giallo destacó muy pronto entre todos los géneros y subgéneros europeos. La palabra "giallo" significa amarillo y alude a las cubiertas de una popular colección de novelas policiacas editadas por Mondadori. Pero esto no quiere decir que todos los giallos estén inspirados en dichos libros, de hecho muy pocos están basados en ellos, habiendo también giallos inspirados en novelas de otros estilos, influenciados por el cine gótico italiano, por las películas pertenecientes al krimi alemán y de las novelas de Edgar Wallace o incluso por algunos films de Alfred Hitchock como "Psicosis". Es más, las novelas conocidas como giallos en Italia cubrían desde el clásico wudunit sajón de Agatha Christie, el policiaco francés de Simenon, o la hardboiled norteamericana y sus pesos pesados, como Dashiel Hammett, Raymond Chandler o Mickey Spillane... PINCHAR AQUÍ PARA LEER MÁS

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martes, 29 de mayo de 2012

LAS CARAS DE LA OSCURIDAD: MARISA MELL

Escrito por SERENA INIESTA


Una de las cosas más obvias e indiscutibles dentro del cine giallo es la esencial presencia de mujeres bonitas. En la mayoría de ocasiones, víctimas; otras veces, verdugo; supervivientes... pero siempre guapas.  Son muchas actrices de gran atractivo físico las que ofrecieron su cuerpo a la cámara para dejarse asfixiar, degollar o acuchillar, transformando así su belleza en mortífera fealdad. Actrices que aportan color, frescura y erotismo a un cine frío y violento. Pero si hay un rostro femenino capaz de iluminar con más brillo a esa oscuridad, esa es Marisa Mell, una de las grandes figuras  del cine de serie B de las décadas de los sesenta y setenta. Con sus atípicos rasgos faciales, mirada intensa y cuerpo escultural, encandiló a más de uno, y a más de una (era bisexual).

Nacida el 24 de febrero de 1939, en Austria, a finales de los años cincuenta comenzaría una carrera cinematográfica de lo más prolífica. Pasarían diez años desde que realizó su primer filme, en 1959 (Das Nachtlokal zum Silbertmond), hasta su primera incursión en el giallo italiano. Es entonces, en 1969, cuando nos deleita con su doble interpretación, una de las cuales es una preciosa bailarina de striptease, en "Una historia perversa", de Lucio Fulci. Cinta que por cierto fue bastante masacrada y todo aquel que no tuvo la oportunidad de visionarlo en su versión íntegra no pudo disfrutar las cálidas secuencias de desnudos que nos ofrecía la actriz, de entre las cuales se encontraba el famoso bailecito con la moto. 

Un año más tarde, en 1970, encabezó el reparto y volvió a lucir palmito en "Las fotos de una mujer decente" (Piero Sciumè), giallo que también sufrió los tijeretazos de la censura española. El cuerpo desnudo de Marisa Mell, una vez más, no pudo ser contemplado en su máxima plenitud. Ya más vestidita, en 1972, fue una de las "Siete orquídeas manchadas de rojo" de Umberto Lenzi, desempeñando un corto papel. En 1974, participa en una co-producción entre Italia y España, "Infamia", bajo las órdenes de Giovanni D´Eramo, en la que le hace la competencia otra bellísima actriz, Helga Liné, y se codea también con el gran Francisco Rabal. 

Además de estos cuatro giallos, cabe mencionar tres pseudo-giallos más a los que aportó su sensualidad la actriz austríaca. Los tres son de producción española, por lo que pueden ser llamados perfectamente "giallos españoles". Por un lado, encabezó el reparto de "Marta", dirigido por José Antonio Nieves Conde. Basado en una obra de teatro, dicen los expertos que la han visto - yo no he tenido el placer - que tiene importantes elementos giallescos. Por otro lado, en 1973, participó en "Pena de muerte", del más que estimable Jorge Grau. Y finalmente, interpretó a una perversa mujer en "La encadenada" (1975), de Manuel Mur Oti. 


Con mejores o peores interpretaciones, Marisa Mell llenó indudablemente la pantalla con su magnética presencia. Actualmente, sigue representando a una de las grandes musas cinematográficas, sobretodo para el público masculino, difíciles de superar. Hoy tendría 73 años si no fuera porque su enigmática personalidad fue truncada por una terrible enfermedad. Un cáncer de garganta apagó su vida para siempre el 16 de mayo de 1992. A la edad de 53 años, el país que la vio nacer, también la vio morir. 

3 comentarios:

  1. Merecidísimo homenaje a esta belleza de mujer. Precisamente la descubrí en "Marta", - más que a giallo, a mí me pareció un remake de Psicosis - donde efectivamente, estaba fascinante.

    Saludos

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  2. Ups! Me olvide de poner que el repaso a esta estupenda actriz esta escrito por SERENA INIESTA, corregido y gracias por comentar Quimerico.

    Saludos.

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