GIALLOTECA: GIALLO & THRILLING ALL´ITALIANA

El giallo destacó muy pronto entre todos los géneros y subgéneros europeos. La palabra "giallo" significa amarillo y alude a las cubiertas de una popular colección de novelas policiacas editadas por Mondadori. Pero esto no quiere decir que todos los giallos estén inspirados en dichos libros, de hecho muy pocos están basados en ellos, habiendo también giallos inspirados en novelas de otros estilos, influenciados por el cine gótico italiano, por las películas pertenecientes al krimi alemán y de las novelas de Edgar Wallace o incluso por algunos films de Alfred Hitchock como "Psicosis". Es más, las novelas conocidas como giallos en Italia cubrían desde el clásico wudunit sajón de Agatha Christie, el policiaco francés de Simenon, o la hardboiled norteamericana y sus pesos pesados, como Dashiel Hammett, Raymond Chandler o Mickey Spillane... PINCHAR AQUÍ PARA LEER MÁS

Contacto: gialloteca@gmail.com

miércoles, 25 de mayo de 2016

FRANCESCA

Reseña realizada por ROBERT GARCIA


TITULO ORIGINAL: Francesca
TITULO EN ESPAÑA: Francesca
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2015
DIRECTOR: Luciano Onetti
REPARTO: Luis Emilio Rodriguez (Inspector Bruno Moretti)
Gustavo Dalessanro (Detective Benito Succo)
Raul Gederlini (Vittorio Visconti)
Silvina Grippaldi (Nina Visconti)
Evangelina Goitia
Juan Bautista Massolo (Giovanni Bianco)
Florencia Ollé (Angela Stefanatto)
Fernanda Cerrudo
Idiel Idiaquez (Dr. Laforte)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: Regia Films

SINOPSIS: Un despiadado psicópata usa La Divina Comedia como referente para limpiar la ciudad de almas impuras, unos asesinatos que podrían tener relación con la desaparición, quince años atrás, de la hija del poeta Vittorio Visconti.

COMENTARIO: En la reseña aparecida en este blog califique la primera película realizada por los hermanos Onetti como un neo-giallo experimental. A esta Francesca no le sobra lo de neo, ya que estamos ante una película actual. Si le sobra lo de experimental, ya que al contrario que en aquel título, este se asemeja mucho más al giallo de corte clásico realizado en los setenta y parte de los ochenta. Pero por mi parte, seguiré calificando todo giallo realizado fuera de Italia como pseudo-giallo, espero que me disculpen, son manías que tiene uno.

La trama de “Francesca” sigue las normas de los títulos que dieron fama al género: asesinatos sanguinolentos, investigación policial, traumas psicológicos, múltiples sospechosos y descubrimiento final de un criminal inesperado y sorpresivo. Todo ello rodeado de muñecas, maniquíes, guantes de cuero, gabardinas, botellas de J&B y una banda sonora maravillosa. Contamos con escenas que recuerdan a títulos míticos del género, encontrándonos con muchos detalles que evocan al “Rojo oscuro” (Profondo Rosso, 1975) de Dario Argento.

Tengo que destacar el trabajo de fotografía de la película, que debido a unos filtros tiene un aspecto añejo, recordándonos a aquella época donde se realizaron los mejores títulos de este género en el país de la pasta. “Francesca” es probablemente la mejor muestra de esta corriente denominada como neo-giallo, lo que nos demuestra que un género puede nacer en un sitio, para ser actualizado y homenajeado notablemente en lugares muy alejados de aquel país. Y los hermanos Onetti lo consiguen con creces. Luciano en la dirección y Nicolás en la producción dejan el listón muy alto con la película. Resulta muy curioso cómo han sido personas de otros países los que han sido capaces de llevar a cabo los mejores thrillers´lla italiana en los últimos años. Recordemos que nos encontramos ante una producción argentina, aunque la cinta haya sido rodada en italiano, e incluso los títulos de crédito los veamos en este mismo idioma.

“Francesca” es un título que gustara al fan acérrimo de giallo más clásico, pero también al que reniega del llamado neo-giallo, y creo no equivocarme al decir que agradara a cualquier amante del cine. Y, por último, déjenme darles un consejo. No paren la película cuando lleguen a los títulos de crédito, véanlos hasta el final, se encontrarán con algo tan sorprendente como la identidad de quien comete los crímenes en el film.

En nuestro país la película ha sido editada por Regia Films en DVD, con su formato original de pantalla anamorfico 2,35:1 (16/9), doble pista de audio en italiano (DD 5.1 y DD 2.0), y subtítulos en castellano e inglés.
Como ocurre con la reciente edición en el mismo formato de “Los vampiros” (I vampiri – Riccardo Freda, 1957) nos encontramos con un magnifico libreto de 20 páginas, en esta ocasión escrito por Roberto García-Ochoa Peces (doblekultocinema.com). Además, tenemos los siguientes extras en el disco:
- Entrevista a los hermanos Onetti (18 minutos).
- Detrás de las cámaras (12 minutos).
- Escena alternativa (3 minutos).
- Escena oculta (2 minutos).
- Tráiler (2 minutos).
A continuación, os dejo algunas capturas de dicho DVD. Pincha en cada una de ellas para verlas a su tamaño original.






jueves, 12 de mayo de 2016

LES NUITS ROUGES DU BOURREAU DE JADE

Reseña realizada por ALFONSO & MIGUEL ROMERO


TITULO ORIGINAL: Les nuits rouges du bourreau de jade
TITULO EN ESPAÑA: -----
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2010
DIRECTORES: Julien Carbon, Laurent Courtiaud
REPARTO: Frédérique Bel (Catherine Trinquier)
Carrie Ng (Carrie Chan)
Carole Brana (Sandrine Lado)
Stephen Wong Cheung-Hing (Patrick)
Kotone Amamiya (Tulip)
Maria Chen (Flora)
Jack Kao (Mister Ko)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: -----

SINOPSIS: Durante el reinado del primer emperador de China, un ingenioso torturador, creó un elixir que paralizaba los miembros de su víctima al aumentar la sensibilidad de las terminaciones nerviosas hasta diez veces. Ocultado en un cráneo de Jade, el elixir puede provocar todo tipo de sensaciones varias, desde caricias eróticas hasta lesiones espantosas.
Obsesionado por el deseo de experimentar estas sensaciones extremas, el verdugo se mata con su propio veneno, intensificando la experiencia de la muerte. Sus perseguidores nunca encontraron el cráneo, que había sido ocultado dentro de un precinto real. Pero la maldición del cráneo de Jade, responsable de la muerte de su creador, permanecerá dentro del su escondite trayendo desgracia a todos los que lo poseen. Hasta el día de hoy...

COMENTARIO: Julien Carbon y Laurent Courtiaud definían este su primer trabajo en la realización como “un giallo de Hong Kong, con misterio, asesinatos sádicos, fetichismo y mujeres”. Ambos habían colaborado previamente en los libretos de cintas hongkonesas de acción como “Running out of time” (1999) de Johnnie To (1), “Black Magic 2” (2002) de un Tsui Hark que aprovechaba la moda del “Matrix” (1999) de los Wachowski (2), o “El secreto del talismán” (2002) de Peter Pau, película de aventuras que seguía la estela del “Tomb Raider” (2001) de Simon West con Angelina Jolie encarnando a Lara Croft.

Los realizadores demuestran unos concienzudos conocimientos del thrilling all’italiana, de sus constantes y directivas, de sus temas y, lo más importante, de su estilo visual. El mismo título de la cinta (y más en el original en francés), como en tantos giallos, contempla múltiples significados a la par que no tiene por qué decir nada, tan llamativo e intrigante como superficial y banal. Red Nights, “Noches Rojas”, es el nombre del perfume que presenta y representa Carrie Chan (Carrie Ng), un mundo, el de la alta cosmética y perfumería, afín al de las modelos y pasarelas tan caro al género desde “Seis mujeres para el asesino” (1964) de Mario Bava, aunque ella y su compañero, Patrick (Stephen Wong Cheung-Hing), lo que realmente buscan es otro elixir, el que se encuentra en el “verdugo de jade”, pero a ello volveremos más adelante. Noches rojas son también las de los rituales sadomasoquistas orquestados por la pareja y dirigidos por ella, y el bermellón (muy oscuro y denso) con sabor a muerte domina esta historia de traiciones y pasión por el dinero y el poder, sobre todo en su magnífica parte final. Y el rojo es, junto al azul y los tonos anaranjados, el color predominante en la fotografía de la cinta, a cargo de Man-Ching Ng (3).

La representación, como la ópera de “Terror en la ópera” (1987) de Argento, o el teatro en “Aquarius” (1987) de Michele Soavi, ese juego de espejos y trasvases, tiene cabida aquí en la ópera china donde Patrick es el actor principal y cobra especial significado la canción que habla de las garras del verdugo, instrumento de tormento y muerte a la par que de amor, fogosidad y placer. Las garras, utensilio también en la privacidad de los amantes, que emplea Carrie para sus rituales (representaciones igualmente) sadomaso que acaban “penetrando”, con regusto sádico de la dómina, a las chicas que se prestan a sus recreos sexuales cuando, tras un largo y laborioso repertorio fetichista, termina más allá de la “petite mort” con la muerte real de las muchachas. Eros y Thanatos llevados al límite donde, era de esperar, no falta la pasión lésbica. Las garras, arma blanca a fin de cuentas, será la elegida por Carrie en la conclusión de la historia.

La representación, la ceremonia, la pasión y la muerte, la dominación, de igual modo en los asesinatos que comente Carrie fuera de esa cámara (mortuoria) donde practica sus retozos amorosos. Como cuando quita de en medio a Flora (Maria Chen), una vez se ha servido de ella y sólo le supone un estorbo, en un apropiado plano-contraplano en picado y contrapicado, dejando claro el status que ocupa cada mujer, en un mortífero y cruel juego donde el bondage y el fetichismo del pie (4) cobran gran relevancia. En el apartamento de Flora, por cierto, encontramos unos inquietantes maniquíes (¿lo son todos realmente?), tan característicos del giallo. Y maniquíes de carne y hueso, modelos, son Sandrine Lado (en el rol de Carole), quien había trabajado nada menos que para Chanel, Lancòme, L’Oreal o Garnier, el ya citado Stephen Wong Cheung-Hing, y la japonesa Kotone Amamiya (ésta en el mundillo “sólo para adultos”).

Como en la nihilista “Bahía de sangre” (1971) del maestro Bava, en el universo de “Red Nights” no hay lugar para los héroes y está poblado por personajes codiciosos y egoístas movidos por el lucro, que no dudan en traicionar y matar a quien sea para salirse con la suya y sin dejar un dólar de por medio. Catherine (Frédérique Bel) elimina en Taiwán a su amante (un político corrupto) para hacerse con la piedra de jade blanco que éste ha obtenido con algunas malas artes y marcha a Hong Kong para colocarla, encontrándose allí con una telaraña de individuos tratando de sacar tajada del tema. Oculto en el objeto se halla el “verdugo de jade” que contiene un elixir milenario que inmoviliza a las personas a la vez que es capaz de provocar las sensaciones más extremas, con el que “un beso equivale al mayor de los orgasmos” y, de igual manera, “el mínimo dolor se convierte en la más insoportable de las torturas”. Ideal para las prácticas amatorias del dúo y que nos empuja inevitablemente a “La tarántula del vientre negro” (1971) de Paolo Cavara.

Fuera del giallo pero quedándonos en Italia, la escena con Catherine llegando a Hong Kong recuerda sobremanera a las películas transalpinas de finales de los 70 y primeros 80, banda sonora de sintetizadores incluida, que nos hace pensar en Fulci, D’Amato o Deodato.

“Red Nights”, coproducción entre Francia, Bélgica y Hong Kong, dirigida por dos gabachos habituados a trabajar con la que fuera la más poderosa colonia británica en China (5), tiene inevitablemente mucho de estos países (6). Además de incluir en el reparto al taiwanés Jack Kao (7) como el mafioso Mr Ko, también interesado en conseguir el preciado jade, o a una Carrie Ng (8) en estado de gracia, Hong Kong presenta un escenario ideal, retratado como una ciudad tan cosmopolita tal que apocalíptica, en la que la occidental Catherine deambula perdida sin poder confiar en nadie y donde no le aguarda futuro. Ella, como el Jef Costello (Alain Delon) de “El silencio de un hombre” (1968) de Jean-Pierre Melville, se coloca bien la gabardina y se sube los cuellos de la misma antes de salir de su apartamento, como hacía aquél hasta en el momento en que se preparaba para que le mataran, y es que a Catherine, al igual que al resto de los personajes de la cinta, les espera el mismo sino que a los anti-héroes del polar, la fatalidad, a la que no pueden escapar por mucho que se esfuercen. Muy francés es también el gusto por los fastuosos rituales masoquistas, propios de una cinematografía tan dada a emparentar amor, sumisión y muerte, desde el cine de autor o el arte y ensayo al más comercial y/o de explotación, de Alain Robbe-Grillet a Just Jaeckin, de Roger Vadim a José Bénazéraf. De igual modo, en la conclusión, cuando entre unos y otros han terminado por echar a perder todo dejando un reguero de cadáveres tras ellos, los gangsters matan a Patrick, y el “amour fou” hace presencia. Ese “amour fou” que llevaba a Michel (Jean-Paul Belmondo) a perder la cabeza (y la vida) por Patricia (Jean Seberg) en “Al final de la escapada” (1964) de Jean-Luc Godard, conduce en esta ocasión a Carrie a reclamar justa venganza contra los asesinos de su amado armada con las garras que usaba en sus ratos de solaz (9). Una vez más, ceremonias de placer, sadismo, dolor y muerte unidos. Y ella, como el Jef Costello de Delon o el Michel de Belmondo, también lucirá con elegancia una gabardina en su último acto, sólo que en esta ocasión es de color rojo chillón, como va a quedar esa noche con toda la sangre que salpicará a su paso.


(1) Conocería secuela en 2001, codirigida entre Johnnie To y Law Wing-Cheung, pero sin Carbon ni Courtiaud en labores de guión.
(2) Y con Andy On en el papel del super-héroe que da título al film, sustituyendo a Jet Li del original de 1996 dirigido por Daniel Lee.
(3) No está de más recordar la importancia de la fotografía colorista, heredera del giallo y sobre todo, por supuesto, de Argento, que presentó el psycho-thriller de Hong Kong en los dorados tiempos de la así llamada “Categoría III”. Véase por ejemplo “Red to kill” (1994) de Hin Sing “Billy” Tang.
(4) Por el pie comenzará la agónica tortura que Carrie le profesa a Carole, y por los zapatos descubrirá Catherine quién ha dado muerte a su agresora, Flora, de cuyo piso tendrá que escapar, no obstante, descalza.
(5) Otros realizadores del país vecino amantes del cine de acción de Hong Kong son Christophe Gans y, especialmente, Luc Besson. A sus filmografías nos remitimos.
(6) Más consciente que casual se nos antoja la influencia en algunos momentos de un largometraje de otro país asiático, nos referimos al “Audition” (1999) de Takashi Miike y las torturas ejecutadas por la bella y mortal Asami (Eihi Shiina).
(7) Jack Kao ha intervenido en cintas de prestigio, caso de “Millenium Mambo” (2001), de Hou Hsiao-Hsien, pero también ha sido visto en gangster-movies made in Hong Kong como “La isla de fuego” (1991) de Chu Yen Ping, con un reparto donde se encontraban Andy Lau, Jackie Chan, Sammo Hung y Wang Yu. Cuenta la leyenda que el primero la protagonizó en agradecimiento al director por haberle librado de las zarpas de la mafia.
(8) Junto a Chinging Yau formaron el dúo de peligrosas féminas protagonistas de “Naked killer (Desnuda para matar)” (1992) de Clarence Fok.
(9) No es la primera vez que esta particular “lethal weapon” aparece en una producción de Hong Kong, baste hacer mención a “Las garras de la Tigresa” (1980) de Chia-Liang Liu para los Shaw Brothers. Por otro lado, en un momento del clímax de “Red Nights”, Carrie llega a rasgar con ellas una pared al modo que Freddy Krueger lo hacía en “Pesadilla en Elm street” (1984) de Wes Craven.

lunes, 25 de abril de 2016

UCCIDETE IL VITELLO GRASSO E ARROSTITELO

Reseña realizada por ROBERT GARCIA


TITULO ORIGINAL: Uccidete il vitello grasso e arrostitelo
TITULO EN ESPAÑA: -----
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1970
DIRECTOR: Salvatore Samperi
REPARTO: Jean Sorel (Cesare Merlo)
Marilú Tolo (Verde)
Maurizio Degli Esposti (Enrico Merlo)
Gigi Ballista (Médico)
Noris Fiorina (Amiga de Cesare)
Pier Paolo Capponi (Detective privado)
Aleka Paizi (Criada)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: -----

SINOPSIS: Enrico Merlo, que ha vivido lejos de su familia, regresa a la ciudad después de la muerte de su padre. Sospecha que este ha sido asesinado por su prima Verde y su hermano Cesare. Su sospecha está fundada por una prueba: un certificado de muerte escrito por su padre dos días antes de morir.

COMENTARIO: Lo mejor que hizo Salvatore Samperi en su carrera estuvo siempre dentro de la comedia y el cine erótico. Su obra maestra es sin duda “Malicia”, dirigida en 1973 y protagonizada por una colosal Laura Antonelli. Pero no se pueden dejar pasar por alto títulos como “Me gusta mi cuñada” (1974), “Un amor en primera clase” (1980), “Casta y pura” (1981) o “Patrizia, retratos de una mujer” (1984). Sin embargo en sus primeros títulos optaba por otros géneros, debutaba en 1968 con “Grazie zia” y seguía con dos largometrajes peculiares, “Terror homicida” (1969) y esta “Uccidete il vitello grasso e arrostitelo” (1970), en la que coquetea con el thriller.

En el reparto tenemos a varios clásicos del cine italiano, a los que podemos ver en varios gialli. Jean Sorel es el hermano mayor de la familia, Marilú Tolo su prima y probable mujer en un futuro, Maurizio Degli Esposti es el hermano menor, y además nos encontramos con algún secundario de postín como Pier Paolo Capponi haciendo de investigador privado.

No, no estamos ante el típico giallo con asesino con guantes negros, aquí los asesinos o supuestos asesinos, parecen más de guante blanco, y no será hasta el final de la cinta cuando descubramos si son culpables o inocentes. Como en tantos títulos de la época nos encontramos con una trama en la que hay un fallecido, una herencia, personajes que pueden conseguir la fortuna familiar si otro muere, un detective privado, y una alguna que otra víctima psicológica, porque conoceremos a la madre del joven protagonista que se encuentra encerrada en un manicomio.

El muchacho presencia durante el funeral de su padre una escena fuera de lo común, alguien ha inyectado al fallecido algún líquido. Pero ¿Por qué? Si ya estaba muerto aquello no tiene sentido, así que se dedicara a investigar los motivos de la muerte de su progenitor. Además sabremos que sobre la familia pesa una vieja maldición, que consiste en la muerte inesperada de algún miembro de esta cada diez años.

La película es bastante correcta, con una trama que no decae a lo largo de sus ochenta y cinco minutos, buenas actuaciones y algún semidesnudo. Cuenta con una buena banda sonora a cargo de Ennio Morricone.

viernes, 15 de abril de 2016

LA CORTA NOCHE DE LAS MUÑECAS DE CRISTAL, NUEVO DVD EN REGIA FILMS

La colección en DVD creada bajo la etiqueta Cinema Giallo por Regia Films continúa creciendo sin pausa. Un nuevo título se suma a la ya extensa colección de la editora, se trata de la peculiar “La corta noche de las muñecas de cristal”, escrita y dirigida por Aldo Lado en 1971. Con un guion original, en el que se usan continuos flashbacks para averiguar los hechos que han llevado al protagonista principal a un estado de catalepsia, asistimos a un título que bien podría estar entre los diez favoritos de cualquier amante del thriller all´italiana.


Solo con leer la sinopsis ya nos resulta interesante: El periodista norteamericano Gregory Moore (Jean Sorel) es encontrado sin pulso entre los arbustos de un parque de Praga. Tras darle por muerto, los médicos le conducen al depósito de cadáveres local. Pero Moore está vivo, atrapado dentro de su cuerpo inmóvil y desesperado, tratando en vano de comunicarse y de recordar cómo ha llegado a estar viviendo esa angustiante experiencia... En tal estado, ¿podrá resolver el perverso puzle que le ha llevado a tal situación antes de que sea demasiado tarde?

¿Necesitas más información? Puedes leer la reseña que se publicó en su día en este blog: LA CORTA NOCHE DE LAS MUÑECAS DE CRISTAL

Sin duda lo importante para decidirte a adquirirla es la calidad de la edición, quien conozca las ediciones de Regia Films ya lo sabe de sobra, pero para que no quede ninguna duda la película se presenta en formato anamórfico 2.35:1 – 16:9, con pistas de audio en castellano e italiano, así como subtítulos en nuestro idioma para poder disfrutarla como te plazca, con el fabuloso doblaje realizado en la época en este país, o en versión original (subtitulada o no, eso ya depende del nivel de italiano de cada espectador).

Como ya he dicho en otras ocasiones, una imagen vale más que mil palabras, así que aquí os dejo unas capturas del DVD. Pincha en cada una para verlas a su tamaño real.









lunes, 28 de marzo de 2016

BLACKARIA

Reseña realizada por ALFONSO & MIGUEL ROMERO


TITULO ORIGINAL: Blackaria
TITULO EN ESPAÑA: -----
AÑO DE PRODUCCIÓN: 2010
DIRECTORES: François Gaillard, Christophe Robin
REPARTO: Aurélie Godefroy (Lady in Red)
Clara Vallet (Angela)
Anna Naigeon (Anna Maria)
Julie Baron (Vodka victim)
Guillaume Beylard
Michel Coste
Frédéric Sassine       
Elsa Toro (Pink vodka victim)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: -----

SINOPSIS: La vecina de Ángela se dedica a organizar fiestas sexuales que hacen que sea difícil para Ángela dormir por la noche. Un día, su misteriosa vecina es asesinada, y Ángela descubre una extraña bola de cristal en su apartamento.

COMENTARIO: El primer largo rodado al alimón por los franceses François Gaillard y Christophe Robin resulta, pese a las carencias propias de un rodaje independiente de notable tono amateur (grabado en vídeo y usando algunos actores no profesionales), un interesante homenaje al euro-sleazy, abanderado por títulos de Jesús Franco como “Necronomicon” (1969) o Lucio Fulci y “Una lagartija con piel de mujer” (1971), con ese tono lisérgico, onírico y sexual, tan característico de las producciones del viejo continente durante finales de los 60 y el comienzo del decenio siguiente; y sobre todo un tributo al giallo (1), no sólo en las referencias descaradas a Mario Bava y sus “Seis mujeres para el asesino” (1965) y “El Diablo se lleva a los muertos” (1973), al Lucio Fulci de “Angustia de silencio”, “El destripador de Nueva York” (1982) y la citada más arriba con protagonismo de la Bolkan, la escena del ascensor de “Las lágrimas de Jennifer” (1972) de Giuliano Carnimeo tras la mano del De Palma de “Vestida para matar” (1980), y sobre todo de Dario Argento, de quien se reconocen “Cuatro moscas sobre terciopelo azul” (1971), “Suspiria” (1977), “Inferno” (1980), “Tenebre” (1982) y especialmente “Rojo oscuro” (1975)... sino también por la intencionada adecuación de constantes temáticas y estilísticas así como detalles iconográficos propios del thrilling all’ italiana, como la fotografía agresiva y colorista que ayuda y mucho a conseguir emparejar realidad y surrealismo, la música de sintetizadores que remiten conscientemente al trabajo de los Goblin para Argento, la inclusión de muñecas (muchas rotas, algo normal cuando el psicoanálisis es esencial en el film) y maniquíes (siempre inquietantes), la presencia de lesbianismo y voyeurismo (¿hubo alguna vez algún género más voyeurista que el giallo?), con la omnipresencia del ojo y la mirada, desde el mismo arranque de la película con un ojo que es atravesado, cortado, por los títulos de crédito que surcan por la pantalla, y que evoca además la famosa escena de “Un perro andaluz” (1929) de Luis Buñuel. Y en “Blackaria” encontraremos además ojos astillados y cercenados por una navaja de barbero, con evidentes reminiscencias a famosos momentos de la filmografía de Fulci.

Se hermana igualmente esta producción con los títulos de Dario Argento que se salían del giallo más tradicional y mundano para saltar al terreno del fantástico, y de este modo la protagonista descubrirá junto al cadáver de su vecina (que es bruja, como las Tres Madres) una bola de cristal que predice el futuro. Al romperla, usará los cristales para hacerse unas gafas (muy retro, por supuesto) con las que seguirá viendo el negro destino que la aguarda. Pese a lo descabellado de la propuesta, la cosa funciona, porque el guión, del propio Gaillard, está subvertido por la puesta en escena, por la representación, como es norma no escrita en el giallo.

Cabe destacar la parte en que Angela (Clara Vallet) presencia un asesinato en el espejo del ascensor, escena que bebe de las mencionadas “Vestida para matar” (de la cinta de De Palma hallaremos más influencias a lo largo del metraje) y “El destripador de Nueva York” (con el explícito deleite insano en rajar a la chica en dicha ceremonia homicida), además que la malvada dama de rojo (Aurélie Godefroy) va caracterizada como Marta (Clara Calamai), la ogresca mamá (ese personaje tan recurrente en los gialli del director romano) de “Rojo oscuro”.

Significativo el uso (y abuso) de espejos (y puertas) en el film, fundamental en dicha película de Argento y tan reveladores en las teorías freudianas, que permiten a nuestra protagonista pasar al otro lado, como Alicia, absorbida/seducida por un nuevo mundo fantástico y peligroso. Los realizadores conjugan el mundo real con las percepciones de la Angela, donde salen a la luz sus traumas y nos llevan de la mano a algunos filmes de Roman Polanski (2) como “Repulsión” (1965), “El quimérico inquilino” (1976), e incluso “La semilla del Diablo” (1968) donde (¿casualidad?) también nos topábamos con brujos y brujas. Angela conseguirá burlar a la asesina (y al psiquiatra, convirtiéndose casi en heroína de cine negro para ello) aunque, estaba escrito y ella lo había visto, no a un fatal sino que le reserva una broma macabra.

Pese a sus defectos y carencias, “Blackaria” conviene un recomendable título que insiste en la justa reivindicación de un modo de entender el terror y el thriller tan europeos como intentado de enterrar por buena parte de la crítica y, lo que es peor, por un sector del público aún convencido de que el séptimo arte ha de estar ligado indisolublemente al apartado literario. Como suele decirse, ellos se lo pierden.

(1) Gaillard y Robin volvían a dejar patente su gusto por el terror italiano en “Last caress” (2010), protagonizada por Julie Baron, quien tiene un pequeño rol en la que aquí nos ocupa.
(2) Influencia para no pocos gialli en su edad de oro y, por otro lado, también recogida por Peter Strickland en la ya comentada en esta web “Berberian Sound Studio” (2012).

viernes, 18 de marzo de 2016

TUTTI DEFUNTI... TRANNE I MORTI

Reseña realizada por ROBERT GARCIA


TITULO ORIGINAL: Tutti defunti... tranne i morti
TITULO EN ESPAÑA: -----
AÑO DE PRODUCCIÓN: 1977
DIRECTOR: Pupi Avati
REPARTO: Gianni Cavina (Martini)
Francesca Marciano (Ilaria)
Carlo Delle Piane (Dante)
Greta Vayan (Hilde)
Michele Mirabella (Buster)
Flavia Giorgi (Letizia)
Giulio Pizzirani (Giulio)
Bob Tonelli (Ariano)
Luciano Bianchi (Ottavio)
Carla Astolfi (Isabella)
Pietro Bona (Donald)
Ferdinando Orlandi (Tipografo)
Valentino Macchi (Prete)
Andrea Matteuzzi (Ignazio)
EDICIONES ESPAÑOLAS EN VÍDEO: -----
EDICIONES ESPAÑOLAS EN DVD: -----

SINOPSIS: Una profecía escrita en un libro indica que tras la muerte de nueve miembros de una familia será encontrado un tesoro oculto. Un vendedor llega al castillo de una de las familias nombradas en el libro con la intención de vendérselo. Pronto comenzaran a sucederse las muertes…

COMENTARIO: Producción italiana dirigida por Pupi Avati justo después de su obra maestra “La casa dalle finestre che ridono”. En el reparto podría destacar a cualquiera, ya que cada actor o actriz tiene un personaje bastante peculiar, pero me quedo con Carlo Delle Piane, que hace del tipo que para sacarse un dinerillo intenta vender un libro entre las familias nobles que se nombran en este. Carlo cuenta con más de un centenar de papeles en su carrera, debido a su físico y su cara trabajo en muchísimas comedias con directores y actores como Alberto Sordi, Toto o Fabrizi.

La trama está llena de acciones cómicas y grotescas, pero también tenemos elementos típicos del giallo como son el asesino misterioso, con su indumentaria negra, su voz casi apagada, y que no descubriremos hasta el final, siendo un criminal del todo inesperado. Los asesinatos son realizados por este de las formas más inverosímiles, siendo cada víctima atacada de una forma distinta, y por supuesto cada uno de los personajes que conviven en el castillo donde se desarrolla casi toda la historia son sospechosos de ser el criminal. 

El ambiente y las vestimentas recuerdan en cierto modo al horror gótico, pero también son claras las influencias de Agatha Christie y su “Diez negritos”, no obstante, vemos como llega un momento en que los que conviven en el castillo están atrapados, sin poder huir ni recibir ayuda de la policía por el desbordamiento de un rio cercano.

Como ya he dicho antes, cada personaje es de lo más peculiar, el torpe vendedor se encuentra con el señor de la casa que yace muerto en su lecho, una viuda con poca memoria, una joven algo ida de cascos, un enano, el criado visco, la criada enana, el tipo que se cree un vaquero, el que sufre la enfermedad de masturbarse continuamente, la enfermera que cuida a este… Y también disponemos del investigador privado de turno, un tipo de pocas luces que va con dos perros. Este tratara de averiguar quién es el responsable de las muertes que se van produciendo en pocas horas.

Poco a poco irán quedando menos vivos, y llegaremos a la resolución del caso. La película resulta muy divertida, y desde luego estamos ante el giallo cómico por excelencia. Ya sabéis que el humor ha sido usado en muchos gialli, más bien en pequeñas dosis o toques, pero en la película de Avati es usado de forma continua, con escenas que te sacan las carcajadas. A mí me ha encantado.

jueves, 10 de marzo de 2016

LAS CARAS DE LA OSCURIDAD: ANTHONY STEFFEN

Escrito por ROBERT GARCIA


Su auténtico nombre era Antonio Luiz De Teffé. Nacía en Roma, el 21 de julio de 1930, hijo de familia Noble, su padre fue campeón de Fórmula 1 y embajador de Brasil en Italia. Durante la II Guerra Mundial, un Antonio adolescente se marchaba de casa para unirse a los partisanos contra los nazis. Elegante y bien educado, logro aprender durante su vida diversos idiomas.

Sus comienzos en el cine fueron como mensajero para Vittorio de Sicca, y su debut delante de las cámaras se producía en la película “Gli sbandati” (Francesco Maselli, 1955). No le falto el trabajo en los siguientes años, donde aún usaba su auténtico nombre, siendo visto en varios péplum como la conocida “Sodoma y Gomorra” (Robert Aldrich, 1962), comedias o cintas de aventuras. 

En pleno auge del spaghetti, y debido a su aspecto físico, con un metro y noventa de altitud, y una cara propia del típico pistolero, es evidente que acabaría protagonizando algún título dentro del género. Y no fueron pocas las películas de este tipo en las que participo ya con el seudónimo de Anthony Steffen. En los años venideros se encasillo en estos papeles, actuando en gemas dentro del género como “Los cuatro salvajes” (Mario Caiano, 1967), “Huracán sobre México” (Leopoldo Savona, 1967), “Un tren para Durango” (Mario Caiano, 1968), “Garringo” (Rafael Romero Marchent, 1969), “Django, el bastardo” (Sergio Garrone, 1969) o “Apocalipsis Joe” (Leopoldo Savona, 1970). 

Ya en los setenta, y siendo el giallo el que estaría en pleno esplendor, Steffen también participaría en diversos títulos de mi género favorito, siendo el protagonista principal en muchos de ellos, pero seguiría apareciendo en cintas de toda índole, desde “La caza del oro” (Juan Bosch, 1972) a “Voracidad / Pirañas asesinas” (Antonio Margheriti, 1979) u “Orinoco, paraíso del sexo” (Edoardo Mulargia, 1980). 

A continuación enumero las apariciones del actor en el thriller a la italiana, o en diversas copias de este, los que se conocen como pseudo-giallos: 

A principios de los ochenta se marcharía a vivir a Rio de Janeiro (Brasil), visitando Italia en algunas ocasiones. En el país sudamericano haría sus últimas apariciones en el cine, retirándose a comienzos de la década siguiente. En el 2002 fue diagnosticado de cáncer, falleciendo un par de años después, a la edad de 74 años. Nos dejó un buen número de películas, y su imagen siempre estará presente para los fans del giallo y del cine de género europeo, por lo que merece un puesto de honor en nuestra sección “Las caras de la oscuridad”.

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